El tubo de ágata tiene una longitud de 13mm, una anchura de 4mm y un diámetro de agujero de 1mm. Cada hilo cuenta con aproximadamente 30 piezas. Las variaciones naturales en el color y la textura de la piedra hacen que cada cuenta sea única, aportando una estética especial a cada creación.
Su forma permite la creación de elegantes collares y pulseras, donde el ágata se asocia simbólicamente con la estabilidad. Puede colocar cuentas redondas más pequeñas, por ejemplo de 3–4mm, entre los tubos para resaltar su forma geométrica y crear una continuidad visual más interesante en su composición.